Hay días, o más específicamente... noches como las de hoy, en las que me pongo a pensar sobre mi vida. Mi vida es una vida normal, que cualquier chica podría disfrutar, ya que no tengo ninguna complicación, por ejemplo; Hace bastante tiempo que no muere nadie cercano a mí, y eso espero que no cambie en mucho tiempo. Lo que quiero decir con este ejemplo, es que NADA cambia...
Así que, en noches como esta, me doy cuenta de que la monotonía abunda en mi persona. Necesito cambiar eso, necesito poner algo de adrenalina, suspense, y valor para darle salsa a mi vida, pero ningún cambio me gusta. Odio los cambios.
Y para complementar mi odio a los cambios está mi obsesión por controlar todo. Si algo no está bajo mi mando, me da pánico. He intentado librarme de ese "Overcontrol" cogiendo por primera vez un coche sin saber conducir y manejarlo yo sola, pero lo único que he conseguido es tragarme una señal y pillarle manía al embrague. Otro ejemplo de mi Overcontrol es mi manera de leer libros; Siempre, y cuando digo siempre, es siempre... Tengo que leer la última página y ojear el libro por encima para ver alguna parte interesante y no llevarme ninguna sorpresa con el final. He intentado leer libros sin ojearlos y sin destrozarme el final, pero no he llegado a leerlos completamente, porque no había ningún aliciente de cómo iba a ser la historia... No tenía controlada la historia, entonces no me interesaba, así fuese un gran libro.
Otro de mi mayor error y razón por la cual mi vida es un asco, porque es un asco monótono... es mi poca sociabilidad. Normalmente, conocer gente es bueno, hasta que los conozco yo. Toda la gente nueva que conozco me cae mal, sin razón alguna. No sé por qué, pero siempre que conozco a alguien, comienzo a mirar sus gestos y pienso que se burlan de mí, y como consecuencia no hablo. Al no hablar, no me hablan, y terminan alejándose de mí.... Un derivado de esto es el conocer a alguien que me caiga bien y perder el contacto... No sé mantener contacto con una persona... cuando pasa un tiempo y no hablo con ella, no sé de qué hablarles y siempre mantengo la misma conversación: "Hola, ¿cómo estás? ¿Qué es de tu vida?" Y ya está, se acabó. Eso me da bastante coraje.
Como ya he dicho, mi vida no tiene ningún aliciente. Se basa en un circulo vicioso de vacío y tristeza que me ronda y orbita alrededor mía desde 2011. Yo solía ser una chica con planes de futuro: ir a la universidad, conocer gente, salir de fiesta, cometer errores, amar, sufrir, pasarlo bien, sacarme el carné del coche, cometer alguna locura, viajar por todos los lugares, ir a algún concierto de Avenged Sevenfold, ser forense, trabajar a media jornada para pagarme mis caprichos... etc. Pero todos esos planes salieron mal. Todos. Absolutamente todos. Fui a la universidad y terminé abandonando. Conocí gente con la que perdí el contacto. No salí ni un solo día de fiesta. Por culpa de mi Overcontrol cometí un gran error. Amé a rabiar y la fastidié. Sufrí, y sufro todavía. Llevo sin divertirme muchísimo tiempo. Cumplí los 18 el 15 de Septiembre, y todavía no tengo el carné del coche. No he hecho ninguna locura, ninguna. No he viajado desde verano que fui a Cádiz, lo que fue una pérdida de tiempo y dinero. No he ido a ningún concierto de Avenged Sevenfold u otro grupo, y no iré al Rock in Río este verano porque mis padres dicen que "no tengo la edad", y me revienta teniendo 18 años. No soy ni seré forense, ya que no puedo entrar al módulo por estudiar Letras y necesitar Ciencias. Estoy buscando trabajo en cualquier lugar y no consigo ninguno.
Con lo cual, mi vida es un asco, una mierda, una monotonía constante, un vacío que apuñala el estómago y hace que se te corte la digestión, como lo quieras llamar. Y estoy cansada. Estoy cansada de que las cosas no sean como quiero, de imaginarme unos 18 años perfectos haciendo planes y que los planes no se cumplan. Ni un puto plan se cumple. Ni el más sencillo de los planes está cerca de cumplirse.
Para añadirse a la lista de "Ascos de mi vida" está el estar enamorada del perfecto chico y no tenerle. Lo peor de todo no es no tenerle, sino haberle tenido desde 2008 y haber estado tan jodidamente genial con él, que me aburrí y mandé a la mierda nuestra relación. Pero sigo enamorada, y es un asco. El amor es un asco. Y sé que si consiguiese estar con él, nada sería igual. Así que mejor olvidarle. Pero ahí está la paradoja... No puedo. Y por más que lo intento, que digo de olvidarle, lo máximo que he podido pasar de él han sido 8 meses, y después vuelven él y sus recuerdos a mi mente, creando una nebulosa de felicidad artificial que se dispersa cuando la realidad entra en contacto con mi cerebro, y esa realidad es que él, ya no forma parte de mi vida, y mucho menos yo de la suya.
Así que desde el día 20, 22 o 24 de Febrero del pasado año, no me acuerdo de qué día fue, pero desde uno de esos, mi vida es un asco y no he dado pie con bola en estos casi 12 meses que han pasado desde que abandoné mi vida con él a la suerte. A la "dirty little Lucky".
Me gusta soltar las cosas así como me vienen a la cabeza, así que no me preocuparé de que mis pensamientos estén desordenados, porque lo están.
Noches, a secas, porque de buenas no tienen nada.
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